Loca un poco, nada más.




Venía en el colectivo pensando y me di cuenta que siempre hablo de "la cosa" que amo, y nunca digo lo que odio. Así que antes que se terminen mis días de histeria, quería dejar en claro aquellas cosas que alimentan mi repulsiva personalidad complicada (lo corroborarán al finalizar éstas lineas).


- Odio con toda mi alma masticar un chicle más de lo que se debe, y sobre todo odio a las personas que no aprendieron que mascar con la boca abierta no solo es un símbolo de mala educación, sino que es una tremenda asquerosidad la cual me da repugnancia presenciar. 
- Detesto los asientos de a dos de los colectivos. Porque si estás del lado de la ventanilla cuesta salir cuando tenes que bajar, y si estás del lado del pasillo tenes que ir adivinando cuándo se baja la persona que por gracia divina tenes al lado, y es todo un tema. Por dentro pensas: "o corro las piernas, o las subo, o me paro" y así estás todo el viaje meditándolo con tu consciencia [¿O soy solo yo?]. A mí dejame uno de esos asientos para una persona sola, y soy feliz. 
- Odio ver películas románticas con chicos al lado. Es un karma, lo se. Pero siempre va a estar su vocecita tan dulce [odiosa] que te dice lo que el chico debería haber hecho con la chica desde el principio, como si El realmente supiera estar con una mina enserio. Por favor, somos todos vivos. Mejor la veo sola, y lloro tranquila como me gusta a mí y sin que nadie me vea y me diga, "no seas tonta, es una película nada más". Mierda, la verdad no me había enterado, pensé que era yo en la otra vida que tuve antes que llegaras vos.
- No soporto los silencios de esos que te incomodan. Podría llegar a hacer cualquier cosa para cortar uno de esos. Desde largar una carcajada de la nada, solo para empezar una conversación estúpida [pero una conversación en fin] o preguntar ¿Como anda tu perro? [como si me importara].
- No me gustan los ascensores. Voy a ser sincera, nunca tuve un problema que desencadenara mi trauma, simplemente nací odiándolos. Podría subir las escaleras por 20 pisos seguidos antes que entrar en uno. La otra vez para mi desgracia fui a retirar un estudio de mi mamá y shit, no había escaleras, estaba sola y no me quedó otra que aceptar la idea del elevador. Decí que era solo un piso, sino moría ahí mientras me imaginaba en la película "Reunión con el Diablo" que solo  a mi se me ocurre verla sabiendo que tengo traumas con esa maquina fea que te sube y baja hasta donde queres [groso el que la inventó].
- No aguanto a este actor de la película "Noche de tormenta", ¿Como se llamaba? Richard Gere. Te juro que le pongo onda e intento ver sus películas para sacarme su concepto de hijo de mamá que actúa demasiado mal (para mi gusto y con respeto hacia los que admiran sus personajes) pero cada vez que las veo termina bajando de nivel y poco a poco y con tiempo, logró llegar al puesto número 1 de actores a los que no banco.
 Por último, y culmino acá para que no digan que odio todo. No soporto la idea de que me miren por mucho tiempo. No importa si es romántico o tierno que me miren a los ojos por 1 (una) hora seguida embobado por mí. Lo odio, me intimida, me pone histérica. A ver, lindo, no vamos a transmitirnos cosas como si fuera un bluetooth porque me mires tanto tiempo seguido, así que si me ves dandote vuelta la cara disculpa pero la conexión falló. 


Sin duda, soy una histérica importante.





Comentarios

Martina ha dicho que…
¡Qué grosa que sos! Jajaja, me reí como loca, sobre todo en la última parte, lo del Bluetooth jajaj. Un beso. Pd. La invasión empieza ;)

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