No todo siempre es lo que parece

Podes despertarte, mirar por la ventana de tu habitación, divisar la peor lluvia de ese invierno, y así y todo, que termine siendo tu mejor día. Porque te dieron tu primer beso bajo la lluvia, porque saltaste charcos sin que te importara nada, porque te reíste como nunca antes o porque simplemente disfrutaste viendo los autos pasar en ese día tan tormentoso. La vida te engaña, te da razones para desconfiar y otras tantas para improvisar. Así que permitite el beneficio de la duda, salí afuera para esperarte cualquier cosa, o tal vez para esperar nada y terminar sorprendiéndote.









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