Insomnio

Comenzó a tomar una taza de café caliente que minutos más tarde resolvió por dejar en su escritorio. Desempolvó la vieja remera que algún día había prestado y que todavía guardaba intacto su perfume. Cerró la ventana de su habitación luego de intentar percibir al menos por un instante los ruidos de la gran ciudad. 
Miraba como si su ventana fuera la puerta al universo... ese cuadrado que aleja todo lo que quisiera tener en ese momento a su lado.
Se acostó, e hizo un repaso de su agotador día, abrazando a la almohada como exprimiendo más recuerdos. Extendió su brazo y apagó la luz con la intención de soñar esos sueños reales, que te trasladan a aquella dimensión desconocida a donde en realidad deberías estar... 


Creyó haberse olvidado la ventana abierta, después de sentir una ventolina fugaz que atravesó sus sábanas, logrando su estremecimiento por completo. Pero no quiso levantarse y cerrarla, en el caso de que los hechos desencadenaran a esa hipótesis. 
Siguió casi durmiendo. Siguió pensando. Pensaba en Él. 
En cómo lo había conocido, en las casualidades de la vida y del destino, que hicieron que se encontraran en algún punto de su existencia, para tenerlo ahí, donde siempre quiso, y donde ahora no lo tenía...
Lo echaba de menos, le hacía falta... 


Intentaba soñarlo, pero nada pasaba, así que se colocó boca arriba y lo siguió pensando... ese era su método para tenerlo.
No quería dormir, no quería pensar, quería soñarlo. Quería un recuerdo vivaz, nítido, contundente de algún lugar, algún horario de El, de Ella, juntos... 


Otra vez el frío. No se percató, pero estaba temblando. Las mantas no daban el suficiente calor, sus manos estaban heladas. No iba a levantarse a cerrar esa ventana, estaba hundida en su auto-convencimiento de que solo era una hipótesis. 
Volvió a pensarlo. Pensó en esa vez que la abrazó lo más fuerte que podía y logró hacerla sentir tranquila, como si nada estuviera pasando alrededor. Sonrió. 
De repente creó una película de imágenes pasadas en su memoria, corriendo una atrás de la otra, como si fueran escenas de distintos lugares, momentos, pero siempre con El.
¿Por qué siempre con Él?


Ahora agarró su almohada, y le dio unos golpecitos para acomodarla como ella quería. Acarició su pelo, y cerró sus ojos. 
Su nariz estaba fría... helada como sus manos. Pero aún así podía sentir su  perfume en la remera que todavía estaba intacta. 


Más recuerdos, más escenas, más de El. 
No aguantó, lloró. Lloró como no lo hacía en meses. Se le destrozó el alma de frío y dolor.
Vino a su mente una canción, y se cansó. 
Cerró la ventana encargada de traer todo ese frío, todo ese llanto, con una furia que brotó de la nada. Secó sus lagrimas y se sumergió nuevamente en su cama. 
Pensó. Pero ésta vez pensó en no volverla a abrirla nunca más... 
Después de todo, la historia ya había acabado. 

Comentarios

galmar ha dicho que…
Creo que hay veces en las que necesitamos perder la esperanza en algo, o en alguien, porque es la única forma de seguir caminando, hay que asumir lo que hay, y lo que no será, aunque eso sea lo que menos queramos, pero a veces pasa, no hay otra salida, me ha salido un comentario tirando a derrotista :) para compensar, un abrazo optimista:)
Gracias por tu comentario:)
KariMerino ha dicho que…
ame tu blog ♥, esta hermoso :)

Cuidate, un besito
Para nada que es igual al mio tu blog, el tuyo se nota que también esta escrito con mucha pasión y amor, y esa forma de redactar que tienes, tan detenidamente en los detalles es increíble!

Un beso y gracias por tu visita :)
Emi ha dicho que…
Todo es causal nada es casual suelo pensar. me pregunto el por qué no podes olvidar? como esas amitades que si estan bien y sino también por qué notamos su carencia? y solo llego a la conclusión de que es porque al irse dejaron un gran lugar vacio.
Lamentablemente la ventana se abrira alguna otra noche si permiso alguno para volver a llenarnos de recuerdos, colmar el corazón vacio y despertarnos bajo la realidad de su carencia con lágrimas en los ojos.
Beso grande!
Ro ha dicho que…
Que triste, cuantas veces habremos llorado por esa persona que ya no está con nosotros pero que daríamos cualquier cosa porque si estuviera.
Ayer me quede pensando, y escribes tan lindo que quiero ponerte en mis favoritos ♥ asique ahí estaras de ahora en mas :)
Carcel a los Recuerdos (: ha dicho que…
buenisimo :) un beso
Gastón ha dicho que…
Así como hay puertas giratorias, deberían inventar las ventanas giratorias.

Y ni hablar de los recuerdos y olvidos de ida y vuelta.
A veces los finales son necesarios, y más de lo que pensamos.
Un beso!
Mia ha dicho que…
Escribes D I V I N O !

((Mi rincón de imperfecciones))

http://imperfect-is-perfect.blogspot.com/

.Mia
Yessi ha dicho que…
Hay historias que no quisiéramos terminar, que desearíamos de nueva cuenta hacer realidad...pero todo acaba.

Un fuerte abrazo.

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